La astronomía.

Desde siempre, o desde que, siendo un jovencito, pasaba muchas horas mirando el cielo nocturno, e imaginando, soy  aficionado a leer libros de Astronomía.

Vivía en la huerta y, en  las noches de verano me acostaba, sobre un murete que separaba la terraza de la huerta, mirando el cielo. En el tiempo que hablo, 1940-1945, Murcia era, lógicamente, mucho más pequeña, poco iluminada y los caminos carecían de iluminación. Así que, aunque mi vivienda distaba cinco Km. de la ciudad, la oscuridad era total y las estrellas, unas nítidas y otras titilantes por encontrarse a mayor distancia, se veían con asombrosa claridad.

Recuerdo, como si lo viera en este momento, cuando se desprendía una estrella, la trayectoria que marcaba  en su caía hacia la Tierra y el ruido, sí, se oía cuando se rompía en añicos.

Imaginen a un jovencito, con la imaginación  impoluta de maldades, empleada en su totalidad a imaginar sobre las cosas del cielo. De zagalón, me compré mi primera enciclopedia, con doce tomos. Uno de ellos era de ‘Astronomía’ con fotos en blanco y negro y otro, lo recuerdo, ‘La antigua Mesopotamia’. Qué gozada!!

La lectura de otro fantástico libro, y gran libro de Astronomía ‘Cosmos’ de CarlSagan me atropelló, me partió por la mitad, y me aficionó, para  siempre, a la lectura de libros de Astronomía. Aunque el libro, para muchos, era un libro de ciencia-ficción el paso de los años ha visto cumplirse la mayoría, por no decir todas, las teorías de CarlSagan que fue un genio imaginando. Imaginó, lo escribió y acertó. Lo mismo le ocurrió a Einstein, lo imaginó, lo comprobó, lo escribió y asombró al mundo. Y no son los únicos.

Después  he ‘tragado’ muchos. El último, Fábulas y Astronomía, lo terminé ayer, escrito por Higino, no el segundo Papa después de San Pedro,  sino un esclavo de origen español llevado a Roma por César en el año 45. Fue bibliotecario de Augusto.

Los romanos como conquistadores no tenían competidor. Eran conquistadores natos. A los habitantes de los territorios conquistados los hacían esclavos que luego vendían a otros ejércitos  que marchaban detrás de ellos. Se daba la circunstancia que muchos de los esclavos eran más cultos que ellos y  Higino fue uno de ellos.  Como ven, sin pretenderlo me salgo del guion.

Uno de los libros leídos recientemente ‘Extraterrestre’  fue una delicia de lectura por cuanto incita la imaginación. Trata de la visión del astrónomo que operaba el telescopio más potente del mundo instalado en Hawái. Vio un objeto ‘diferente’ orbitando el Sol. El objeto fue visible durante 11 días y fue grabado todo el tiempo que fue visible.

Después de dos años de estudiar la grabación  y ‘discusiones entre científicos de todas las especialidades’, por una serie de consideraciones, la más importante que manejaron, para mí, es que el ‘objeto raro’ orbitando el sol no se veía influenciado por la atracción de la gravedad del sol indicando que  disponía de energía de propulsión propia. Que un ‘objeto diferente’  con tamaño  de dos campos de futbol sea visto con energía propia a 150.000.000 Km. de la Tierra no hay quien piense que es un pedrusco  vagando libremente y sin rumbo. Piensa que el objeto raro lo ha construido la mano de alguien que habita en una galaxia existente en algún lugar del Universo.

Recientemente he leído, sobre este mismo tema, que el objeto raro era, al final, un pedrusco en forma de disco muy delgado.

Es palmario que el autor del libro, Avi Lobe, a pesar de ser un científico de campanillas, tenía prisa por escribir el libro o lo hizo sin madurar los datos el tiempo suficiente. Darwin tardó 22 años en publicar sus teorías y no se equivocó y Albert Einstein comprobó sus teorías antes de publicarlas y no se equivocó, Galileo, con un telescopio, el primero que ha existido, diseñado por él, descubrió,  observando la sombra de los montes de la Luna, que la tierra no era el centro del Universo. Esta ‘travesura’ le costó vivir los últimos diez años de su vida en arresto domiciliario a pesar de que no se equivocó.

En un próximo futuro, en vez de estudiar la Nebulosa del Cangrejo que se encuentra muy lejana, 1.344 años luz de la Tierra, voy a dedicar mi tiempo a estudiar Marte y la Luna que por su cercanía, 54,6 millones de Km. para Marte y 384,000 Km. para la Luna, van  a ser colonizadas en los próximos 30 años. Además, en el espacio próximo a La luna, o sobre su  superficie, se va a instalar una estación espacial. ¿Cómo será esta estación espacial? No hay muchos detalles de momento, dicen que se trata de «un complejo de instalaciones de investigación experimental creadas en la superficie y/o en la órbita de la Luna». Además de experimentos científicos, plantean la posibilidad de tener una presencia humana permanente en la Luna a largo plazo. En otras palabras, como la Estación Espacial Internacional actual, pero orbitando la Luna y no la Tierra.

Pasen un hermoso día.

En mi quinta 17-05-2021

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.