Quizá sea una tontería

Durante mi larga etapa de gran fumador, como todos los que hemos superado el mono de fumar, deseaba más que nada, dejar el hábito. Lo intenté en infinidad de ocasiones y siempre con el mismo resultado, Volvía a ‘engancharme’ al poco tiempo, que podían ser días, semanas o meses. Era mi calvario personal, fumaba tres cajetillas diarias.

Después de darle mil vueltas, puede imaginar, llego a la conclusión de que fumando sólo el primer cuarto de cada pitillo dejaría de ingerir el 90% de toda la nicotina, y otros venenos contenidos en cada pitillo. Esta idea, la estuve madurando un tiempo, imaginaba que no saciaría mi deseo de fumar.

Para no hacerlo más largo, pongo en marcha mi plan y descubro que sí, que fumo más pitillos Me sublevo, no podía permitirme ser tan débil. Finalmente caí en la cuenta de que podía fumar diez ‘punticas’ de cigarrillo por cada uno de los ‘enteros’ que fumaba antes. Ingeriría la misma cantidad de nicotina y mil sustancias, todas malignas, como si fumara un pitillo entero.  

Pongo el plan en marcha, éste con sentido más  elaborado, estaba convencido que funcionaria y tenía la atención y moral muy  alta.

Después de seis meses de  mantener el plan en marcha decido tirar el pitillo con la ‘puntica’ más corta, fumaba  menos de cada pitillo. Un día, el último, fui a encender un pitillo y no me apetecía, no lo encendí. Me fui a la cafetería  a tomar un café, siempre el café me conectaba con el pitillo y tampoco me apeteció  fumar. Nunca antes había sido tan feliz, no he vuelto a fumar.

Ahora, transcurridos 25 años de mi feliz aventura, tropiezo con un libro  que trata, entre otras muchas cuestiones, todas interesantes, de los alimentos  que nos crean hábito o mono, como el chocolate, por ejemplo.

Escribe el autor del libro que nuestro organismo vive gracias al ejército de bacterias que se alimentan y viven dentro de él. Y parece, por lo que dice, que son algunas  bacterias las que mandan mensajes al cerebro pidiendo su alimento preferido. Tiene que imaginar. Las bacterias están constantemente en evolución, nacen mueren y se equilibran constantemente. Imagine las baterías que nacen en periodo de abundancia de chocolate, siempre necesitaran alimentarse de chocolate Estos alimentos son los que crean mono. Nuestro estomago a pesar de tener cerebro, nuestro segundo cerebro,  en este tema se deja llevar por el deseo de las bacterias y nos ordena comer lo que piden.

El mono, también es aplicable al hábito o deseo de fumar. La nicotina, alquitranes y otros productos contenidos en el tabaco, durante la combustión al ser fumados, son transportados por nuestra saliva, el estómago, pasan a los intestinos y es allí donde se producen bacterias especializadas que se alimentan sólo con ciertos productos, los que nos crean hábito.

Para matar a estas bacterias tenemos que dejar de alimentarlas y la única forma posible es no  comiendo los productos que nos piden.

Con el mono de tabaco, no era un blandengue cuando no podía dejar de fumar, era mi cerebro que, seguramente, tenía compasión por las bacterias y me ordenaba fumar para seguir alimentándolas.

Qué hice, sin saber que tenía que matarlas,  matarlas de hambre, fumando muchos pitillos sin sustancia alimenticia.

Pasen un feliz día.

2 respuestas a «Quizá sea una tontería»

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