Mejora la vida.

Una de las cosas que hemos desarrollado durante el último año, y con mucho empuje, es la afición a la lectura. No porque leo más que hace un año, que también, sino por las estadísticas de venta de libros. Como saben la única forma de conocer mil cosas, sin romperse la cabeza, son las estadísticas, es una ciencia casi exacta e increíble. Piensen en las encuestas políticas.

Seguramente el coranavirus, con el frenazo a nuestra agitada vida, ha favorecido la vida que siempre debimos llevar, familia, trabajo, más familia, educación, más cultura, más habilidades, etc. y, mirar todas las cosas, pero todas las cosas, la familia unida.

En mi caso, que considero normalito, mi afición a la lectura también me ha llevado, cada vez más, a interesarme por temas que hasta hace relativamente poco no eran de mi interés a aficionarme a su lectura.

Todos los libros se escriben por varias razones y siempre hay detrás de él un escritor convencido de que lo que él escribe le interesa a mucha gente. Y peor todavía, también hay un editor que cree al escritor. Lo nuestro es sólo, y para eso existen, disfrutar con su lectura.

Como todo es susceptible de mejorar, la lectura no podía ser menos, también se mejora si se alterna con periodos de música con los ojos cerrados y los oídos en posición de escucha. Descansan los ojos y se activan los oídos que durante todo el tiempo de lectura, en silencio, se mantienen en reposo y planos.

Una de las mejoras, porque es una mejora, ha sido incorporar al ‘campo de lectura’ una copa de vino, mejor si es tinto brillante.


Puedes pensar de ella mil cosas, que es compañera, decorativa, que es equilibro ante la seriedad del libro y mil cosas más que se te puedan ocurrir, pero para mí es decorativa y animosa. Es bonita y te anima.


Hoy con un día tan bonito, sí, con sol y templado, y un montón, casi todas, las tuercas flojas……


Tengan un hermoso día.
En mi Quinta 14-03-2021

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