Paleontología

Cuando hace bastantes años, por casualidad, llegó a mis manos el primer libro de paleontología no podía imaginar que su lectura me despertara tanta atracción.

Lo que más me impresionó, como contaba el libro, fue la historia sobre el descubrimiento de un esqueleto de mujer de 1,20 de estatura, milagrosamente completo. Era de una mujer homo erectus. Era Lucy, o Eva de África, mitocondrial.

Lucy de África, junto con las mujeres que había en África, fue, es, la madre de la Humanidad.

El ADN mitocondrial es el material genético que se localiza en el interior de las mitocondrias celulares. Se hereda por vía materna, es decir, aunque tanto los hombre como las mujeres tenemos ADN mitocondrial, son las mujeres quienes transmiten ese material a su descendencia. Por eso los linajes mitocondriales de aquellas mujeres que sólo tienen hijos varones, o no tienen hijos, terminan por extinguirse; para que no haya extinción siempre tiene que haber una hija que tenga hija, si esto no ocurre: un linaje mitocondrial menos. Así, transcurrido un tiempo lo suficientemente largo sólo quedará un linaje.

La madre mitocondrial, evidentemente, no estaba sola; al contrario, tuvo un número desconocido de compañeros de ambos sexos, muchos de los cuales nos han legado copias de sus genes nucleares.

Con el fin de disponer de una cantidad suficiente de muestras para analizar, los científicos obtuvieron ADN mitocondrial a partir de células extraídas de las placentas de mujeres que habían dado a luz en hospitales de Estados Unidos. Los antepasados de estas madres procedían de todo el mundo —de Asia, Europa, Australia, Nueva Guinea, los afroamericanos representaban África—. En total, 147 individuos.

Tras un meticuloso estudio de los datos hallados, elaboraron un árbol genealógico que revelaba claramente el origen africano de la humanidad (coincidiendo con lo que Charles Darwin había propuesto un siglo antes). Demostraron la existencia de un antecesor común: una mujer que fue el único miembro de una población cuyo linaje de ADN mitocondrial ha sobrevivido hasta hoy.

De ahí surgió otra especie, hace 200,000 años, el Homo Sapiens y 40,000 años más tarde aparecemos nosotros, el Homo Sapien, Sapien.

Para los no creyentes de las certezas de la ciencia, que los hay, decir que, lo que dice la Ciencia siempre es verdad. La Ciencia hasta que no está completamente segura, guarda silencio. La Comunidad Científica, no permite publicaciones sin consenso.

Tengan un hermoso día.

En mi Quinta: 08-01-2022.

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