Antes de saber escribir.

Sí, el mundo y la humanidad existían, evolucionaban y sigue evolucionando, de acuerdo con las leyes de la Naturaleza, antes de saber escribir. En términos geológicos, la Tierra tiene 4.543 millones de años, el hombre hace ‘cuatro días’ que empezó a caminar por ella. Hasta que los fenicios, 2000 años a.d.C,  inventaron el alfabeto no empezamos a escribir. A partir de ese momento, por fin, empezamos a  registrar acontecimientos para conocimiento de generaciones venideras. La historia comienza cuando empezamos a escribir, lo ocurrido anteriormente es prehistoria. No existe, por tanto, ninguna historia escrita de antes del invento del abecedario.

Cuando aparecieron los paleontólogos, preocupados por conocer de dónde vinieron sus padres, abuelos, bisabuelos, etc. nos descubrieron un mundo, hasta entonces desconocido. Existen varios procedimientos para datar, con seguridad,  cualquier antigualla, el radio carbono y, modernamente, los isotopos radiactivos.

Pero de forma más sencilla y fácil es posible comprobar lo que ocurría en África hace 40,000 años, 38.000 antes de que nadie pudiera escribir un relato.

Si les interesa el tema, para mi apasionante,  escriban en buscador de Google ‘Cuevas rupestres de África’. Es el lugar donde vivieron los primitivos Homo. África, lo he contado en varia ocasione, en épocas anteriores, era una zona del mundo con grandes bosques y recursos, caza y alimentos vegetales, para la vida de los Homo. Un movimiento tectónico  hizo aparecer  el monte Everest, el monte más alto del mundo con 8.848 metros sobre el nivel del mar. El nacimiento del monte Everest modificó el clima y el régimen de lluvias que existían hasta entonces en África y con el paso de los años lo ha trasformado en un desierto. Lo peor, dentro de unos años, quizá menos de 100, la sombra del monte Everest se alargará hasta España y hará que el desierto sea más grande. Sí, será desierto.

Pero volviendo a los primitivos Homos, por los restos de comida que se han encontrado, conchas de almejas, mejillones, ostras, etc., todos datados, recorrieron la costa atlántica hasta el lugar  que ahora ocupa la Ciudad del Cabo. En algún momento, ante la falta de alimento, decidieron caminar hacia Europa aprovechando la bajada del nivel del  mar por la acumulación de agua en los polos, transformado en nieve, como consecuencia de la glaciación que sufría la tierra en aquellos tiempos. La glaciación duró 60.000 años y hace 40.000 que terminó.

No piensen que la  vida en la Tierra era imposible con motivo de la Glaciación. En la zona de la Tierra donde todos los Homos se encontraban, África, subieron las temperaturas. Es un fenómeno, varias veces comentado,  que tiene relación con la modificación de la elipse del movimiento de traslación de la Tierra alrededor del sol cuando, cada cien mil años, Júpiter se acerca al Sol.

Volviendo a las Cuevas de África, si buscan, encontraran pinturas, rupestres, claro, que reflejan lo que ellos veían y con lo que convivían. Hay una pintura en la que aparece un platillo volante con un extraterrestre, en pie, en el suelo, con un depósito en la espalda que supongo de oxígeno, o cualquier otro producto, que pudiera necesitar para vivir en la Tierra. Las pinturas están datadas en 40.000 años.

También pueden leer la historia de Mary o Eva de África que, seguramente, le sorprenderá.

Pasen un hermoso día.