Los pájaros.

Hoy me encuentro tan sin saber en qué pegar, y me ocurre con bastante frecuencia, que voy a relatar una historia de mi juventud. Después de nuestra guerra, jovenzuelo y con mucha hambre, una de mis aficiones, y tenía otras, para poder comer, era la caza de pájaros.

Practicaba diferentes técnicas. Una, la que menos me gustaba, era la caza nocturna que  se  realizaba apoyando una red en un árbol que se suponía dormitorio de pájaros  y dando golpes por el lado opuesto todos los pájaros que estuvieran en árbol volaban hacia el lado opuesto a los golpes , que era donde  se encontraba la red y allí quedaban.

Otra técnica mucho más emocionante, aunque menos rentable, era con una red tendida en los rastrojos que quedan al segar el trigo, disimulada con paja. Un pájaro atado en el centro de la red hacía de cebo y la red se cerraba, a distancia, tirando de una cuerda. Este sistema tenía la ventaja que los pájaros que atrapábamos no se lesionaban y los más bonitos podíamos cambiarlos por otros entre colegas.

No hay duda que esta historia la mantengo con fuerza en el recuerdo. Siempre he pensado que tendría que hacer algo no para reparar, porque no se puede, el daño causado a los pájaros en aquella lejana y superada época, pero si para mejorar, hasta donde sea posible, la vida actual de estos seres tan necesarios para la agricultura y también para nosotros con la eliminación de insectos.

Hace unos años quise hacer algo pero me resultó difícil  materializarlo, me encontraba con otras prioridades y no fue posible. Ahora que todo el tiempo lo tengo para mí, el pasado año, pensando que las calabazas me podían servir para la construcción de nidos, que es una de las mayores dificultades, sembré calabazas de la clase ‘del misionero’. Se les llama así porque sirven para transportar agua  y es muy útil y fácil  para caminantes empedernidos, como los misioneros.

Hoy, de aquellas calabazas, transformadas en nidos, he instalado 36 que ya cuelgan de varios árboles. Este año voy a sembrar más calabazas, de variadas clases, para tener un buen repertorio, y cantidad, susceptibles de transformar en nidos. Si funciona como espero, al próximo año construiré ‘La ciudad de los pájaros’, inspirada en una antiquísima ciudad de más de 6.000 años llamada ‘Los Millares’ que se encuentra en la provincia de Almería, con más de 500 nidos.

El de Los Millares es un asentamiento prehistorico de la Edad del Cobre (3200-2200 a. C), formado por el poblado y su necrópolis con una extensión de 6 y 13 hectáreas respectivamente. Investigadores y científicos demostraron en el año 2020 que Los Millares fue la primera ciudad establecida de toda la península ibérica hace más de 5000 años. ​ Además, está considerado por científicos e historiadores como uno de los más importantes asentamientos de esta cultura en Europa y en el mundo. ​ Está situado en el municipio de Santa Fe de Mondújar en la provincia de Almería, se localiza sobre un gran espolón amesetado que forman el río Andarax y la rambla de Huéchar, donde se construyó un poblado con cuatro líneas de muralla, una necrópolis formada por unas 80 tumbas colectivas y una doble línea de fortines que controlan visualmente los accesos a todo el conjunto arqueológico.

Tengan un hermoso día.

En mi Quinta 24-03-2021

En www: blog de pepe arnau

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